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La salud del desapego

La salud del desapego

Un árbol sufre un efecto de transición al mudar su piel. Desnuda sus ramas, muda el color de su follaje, se viste de otoño para renacer en sí mismo. Es verdad que la primavera energéticamente representa la alegría, los anhelos, la esperanza del ser y el estar, el momento de sembrar la semilla, pero el otoño es el momento de depuración y la antesala a la flor, las hojas secas, el duelo por lo que se deja ir. La primavera niño no lo será sin el viejo otoño y el Universo en su inteligencia infinita lo sabe.

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¿Qué te viene a la mente cuando dices apego?

La mayoría de las consultas de apoyo emocional implican un apego. Los dos caminos más claros son el luchar contra todo para mantenerlos o el luchar contra ti mismo para soltarlo. El más saludables es este último y hacer un alto para analizar nuestra propia experiencia, los apegos insanos, el momento de soltar la prenda y tirar la ropa vieja e implica romper un paradigma: la necesidad de poseer y ser poseído.

El apego implica siempre un objeto, que puede ser desde una persona hasta un cigarrillo y éstos nos llevan a acciones que hemos hecho conscientes como no saludables. De forma transversal a éstas existe una necesidad, que es lo que te invito a reflexionar. Fumar para qué, estar al lado de una persona tóxica para qué, permanecer en un lugar que no te gusta para qué.

Hay apegos a los que tal vez, y sólo tal vez, no puedas renunciar de inmediato, pero otras que sólo están a la espera de que decidas decir, no.

¿Qué te viene a la mente cuando dices transición?

Transición, del latín transitio, es la acción y efecto de pasar de un estado a otro distinto, ¿pero qué cambio seguir? Qué tan resistentes somos a hacer una transición y dejar de una vez por todas ese hábito, ese “trabajo seguro” o esa persona que decimos amar.

Transitar es andar, más este camino no necesariamente será bello en un principio, puede estar lleno de hojas secas de las cuales hay que saber despedirse y en ese soltar queda un vacío el cual debe llenarse y es ahí donde está la oportunidad de reconstrucción positiva.

¿Estás listo/a? Existen apegos más arraigados que otros, pero todo es un proceso, un paso a paso. Lo primero que puedes hacer es experimentar en este momento de transición la despedida de uno de ellos, simple o complejo, pero dentro de un límite razonable y viable de tiempo, lo cual te generará un proceso de aprendizaje de cómo decir “no” y poder replicarlo en otros apegos. Aprovecha este otoño para fundir en él el abandono de un apego.

Ejercicio

⁃ Haz una lista de apegos de los cuales has hecho consciencia.

⁃ Elige uno como meta para este otoño (un hábito negativo, una relación)

⁃ Identifica la razón que te lleva a permanecer en tu apego (“no puedo vivir sin”, “es más fuerte que yo”).

⁃ Menciona la acción que te lleva a permanecer en tu apego (“cada vez que voy a”, “en el justo momento de”).

⁃ Construye una frase con la razón y la acción para hacer consciente tu apego.

– Redirecciona tu acción para finalizar el apego.

Ejemplo:

 

Apegos: Fumar, beber refresco, relación tóxica con un grupo de personas

Selección para este otoño: Beber refresco

Razón: Es cómodo, rico y rápido

Acción: Cuando tengo sed

Frase: “Bebo regreso porque es cómodo, rico y rápido, cada vez que tengo sed”

Redirección de la acción:  Adquiriré un garrafón para instalar en casa y llevaré conmigo lo suficiente para el consumo del día. Caminaré 10 minutos diarios con un litro de agua en mano.

Reconoce los beneficios: Luego de redireccionar la acción encuentro que he bajado de peso, mi piel luce más limpia, me siento más ligero y con más energía.

Toda apego ocupa un espacio psíquico, así que sustituyelo con una acción positiva que permita equilibrar la transición.

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