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Regresa al equilibrio en cuatro semanas

Regresa al equilibrio en cuatro semanas

Cambia tu vida a un estilo saludable en un mes, siguiendo estas prácticas recomendaciones.

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Muchas personas han intentado generar nuevos hábitos que les permitan llevar un estilo de vida más saludable. La acelerada vida actual, la vida familiar, el estrés y la presión social suelen ser factores que truncan su objetivo.

La mejor manera de generar un verdadero cambio es hacerlo paulatinamente, es decir, integrando pequeñas acciones semanales que de forma realista, podamos integrar a nuestra vida.

Semana uno: Bebe más agua

Es una buena idea beber de seis a ocho vasos de agua al día. Esto, sin tomar en cuenta tés, refrescos, café, aguas de fruta, sopas y el agua que utilizamos para hidratarnos durante el ejercicio.

El agua no sólo limpia nuestro organismo, mantiene la piel saludable y mejora tu digestión. Debe beberse a pequeños sorbos a lo largo del día para asegurar una óptima hidratación.

Si acompaña tus alimentos con refrescos azucarados o aguas de frutas, prueba sustituir tu bebida por agua pura. Por ejemplo, determina esta semana acompañar las comidas o cenas con agua.

Semana dos: Incrementa granos enteros

Los granos enteros son una buena fuente de vitaminas, minerales y fibra. Incluye en tu dieta: Amaranto, quinoa, maíz, avena, cebada, cuscús, centeno o arroz integral.

Agrega a tu plato una porción de granos. Cuida que cubra el 25% de tu alimento y nunca los combines con leguminosas. Por ejemplo: Un guisado, acompañado con quinoa y ensalada.

Como colación puedes consumir una taza de maíz cocido con limón, chile y queso fresco. Una taza de palomitas caseras. Barras a bases de granos y cereales. Una rebanada de pan de Ezekiel dulce.

Semana tres: Integra más fruta

El consumo de frutas nos brinda vitalidad y energía. Son una importante fuente de vitaminas y fibra.

Comienza en la tercera semana sustituyendo tu desayuno acostumbrado por frutas acompañadas de yogurt natural, miel pura y granola. Lleva contigo una pieza de fruta para consumir como colación durante la mañana. No se recomienda consumir frutas durante o después de las comidas, ya que al ser de rápida digestión tenderán a fermentarse. Si quieres cuidar tu peso, evita las frutas después de las 18:00 horas.

Semana cuatro: Incluye más hojas verdes y vegetales

Comienza a determinar que el 50% de tu plato sea de hojas y vegetales, si son crudas mucho mejor.

Haz de tu plato fuerte una rica ensalada con aderezos caseros. El 25% de tu plato puede ser proteína y el otro 25% cereales o leguminosas. Un día a la semana no consumas proteína animal.


A lo largo de estas cuatro semanas disminuye paulatinamente el consumo de refrescos, jugos y tés azucarados de marcas comerciales hasta dejarlos de consumir en su totalidad.

De igual manera es recomendable reducir o evitar el consumo de harina de trigo, leche, azúcar refinada, manteca vegetal y sal comercial. Sustitúyelos por leches vegetales, miel de abeja pura o stevia natural, harinas de almendras, papa, garbanzo o coco. Y por supuesto, usa sal de mar.

El objetivo final es mantener nuestras comidas lo más cercanas al plato sano.

Siguiendo estas recomendaciones, en un mes lograrás un cambio sustancial y estarás listo para generar hábitos que cambiarán tu vida. ¡Inténtalo! Si tienes dudas o deseas un seguimiento puntual, no dudes en agendar una cita.

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